La noticia saltaba el pasado fin de semana, algo se está moviendo en torno a la poligamia. En España no hay debate, pero es de preveer que en breve tiempo pueda surgir.
Canadá ha tenido una sentencia judicial que reconoce el derecho de la poligamia (puede ser un comienzo en un sistema jurisdiccional como el canadiense), y parece que ciertos sectores en Estados Unidos están lanzando el tema, como contrapunto, apoyo o ataque, al matrimonio homosexual.
En España evidentemente el debate aún no existe, pero miembros de la comunidad musulmana pueden empezar a movilizarse para pedir al Gobierno una actuación positiva en este sentido.
El Debate, considero, que en España no tendrá ningún éxito, habida cuenta de los principios inspiradores en Derecho en este tema, y a legislación positiva; pero como todo, los debates comienzan en la sociedad o en los políticos, y el derecho va por detrás y se adecúa o lo adecúan a ello.
Para plantearse el derecho y el reconocimiento a la poligamia, tendría que hacerse, desde luego en planos de igualdad, si la poligamia se entiende como derecho a contraer por parte del hombre con varias mujeres a las que pueda mantener, ¿Se reconocería al mismo tiempo el derecho a la Poliandría, para las mujeres que quieran contraer con varios hombres?. Y llegado el caso un hombre puede contraer con varias mujeres que que a su vez podrían contraer con varios hombres y así sucesivamente, ¿hasta cuándo o dónde?
La comunidad musulmana puede tener unas bases inspiradoras, como las tiene la cristiana, pero España no es una Teocracia, y desde el punto de vista constitucional hay figuras que no tienen cabida, como hay usos y costumbres que la mayoría social no reconoce y tiene como extraño.
Es obvio indicar que esto podría enlazar con el llamado matrimonio plural, otro argumento usado el pasado año para debatir contra la ley de matrimonio homosexual. Socialmente el debate sobre este último punto no abrió brecha, ya que no se entiende por la inmensa mayoria una relación amorosa polidireccional con igual grado de intensidad y compromiso. Si a esto se le une en el caso de la poligamia el evidente y flagrante menoscabo de la mujer y la falta de un derecho tan básico como es el de la igualdad, el debate queda concluso antes de comenzar.
No estoy en absoluto de acuerdo en que la poligamia suponga una falta de igualdad para la mujer ni un menoscabo y diré por qué: 1. Si con eso se quiere decir que habría que admitir la poliandria, favor que se le haría a los hombres -especialmente a los que no les gustase- por dos razones a. Cuanta más poliandria hubiese, menos hombres competirían por mujeres entre los que quedasen y b. Cuantas más mujeres deseosas de poliandria retirase esta institución, más favor para los hombres para los que sólo quedarían las monándricas. Luego la poliandria favorece a los hombres y la poligamia a las mujeres. 2. Es que la mujer no es un hombre en muchas cosas (no hay padres solteros), entre otras, hay más mujeres que hombres, por lo que la poligamia favorece precisamente la igualdad de hombres y mujeres, pues sin ella, millones de mujeres no tienen opción a casarse y quedan como presa fácil para los hombres.